1. Refranes con T

Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Tabernero diligente, de quince cántaras hace veinte.
Tabernero que bebe, termina donde no debe
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Tal para cual.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Tan presto se va el cordero como el carnero.
Tan rápido como un chisme.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Tan sólo debes sembrar lo que puedas abonar.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.
Tanto quiso el diablo a sus hijos, que les sacó los ojos.
Tanto tienes, tanto vales.
Tanto va el cántaro a la fuente, que al fin, se rompe.
Tanto vales cuanto tienes.
Tapados como el burro de la noria.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Tarde piaste pajarito.
Te casaste, la cagaste.
Te casaste, te enteraste.
Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Te puedes arruinar por porfiar y por fiar.
Te quiero Andrés, por el interés.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave bien guardada.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca para hablar poco.
Tengamos el pie al herrar, y veremos del pie que cojeamos.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Tiempo ido, tiempo perdido.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Tiempos pasados fueron mejores!
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Todo necio confunde valor y precio. Mario sardina.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Todos los caminos conducen a Roma.
Todos los días gallina, amarga la cocina.
Todos los oficios son difíciles.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir, aunque no sea en el vivir.
Todos son buenos, mas mi capa no parece.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Torres mal altas cayeron.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Torta en masa bien se pasa.
Trabaja y no comerás paja.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Trabajo en domingo no da fruto.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Tragando aunque sea saliva.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Tras cada pregón, azote.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Tras la tempestad viene la calma.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Triste está la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Tu medico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Tú que no puedes, llévame a cuestas.
Tu viña preciada, entrando marzo labrada,