2. Refranes con L

La mujer y el vino, hacen del hombre un pollino.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
La mujer y la ensalada, sin aliñar no valen nada.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La mujer y la mula cada día te hacen una (y suerte te dará Dios si no te hacen dos).
La mujer y la sardina, cuanto más pequeña más fina.
La mujer y la sardina, cuanto más saladas, más dañinas.
La mujer y la sartén en la cocina están bien.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
La mujer es más lista que el hombre que la conquista.
La mujer y la gallina escarban para su mal.
La mula y la mujer son malos de conocer.
La necesidad aguza el ingenio.
La necesidad hace a la vieja trotar.
La necesidad hace maestros.
La necesidad tiene cara de perro.
La nieve de enero es de bronce, la de febrero de madera y la de marzo de agua.
La nieve en diciembre es de hierro.
La noche es capa de pecadores.
La noche para pensar, el día para obrar.
La noticia mala llega volando, y la buena, cojeando.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
La nuez llena, menos que la vana suena.
La obligación es primero que la devoción.
La obra alaba el maestro.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
La ocasión asirla por el guedejón.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
La ocasión es la madre de la tentación.
La ocasión hace al ladrón.
La ocasión la pintan calva.
La ociosidad es la madre de todos los vicios.
La oveja y la abeja, por abril sueltan la pelleja.
La paciencia es buena ciencia.
La peor pobreza es tener deudas.
La pereza es la madre de la pobreza.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada ocasión.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
La pisada del amo, el mejor abono.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
La práctica hace al maestro.
La práctica vale más que la gramática.
La primavera la sangre altera.
La primera impresión es la que cuenta.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
La que no está acostumbrada a bragas, las costuras la hacen llagas.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La risa abunda en la boca de los tontos.
La ropa sucia se lava en casa.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
La salud no consiste en estar delgado o gordo.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
La salud no tiene precio, y el que la arriesga es un necio.
La sardina y el huevo a dedo.
La soledad no trae felicidad.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
La suerte de la fea, la bonita la desea.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La unión hace la fuerza.
La uva no es uva, hasta que está madura.
La vaca grande, y el caballo que ande
La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
La variedad place a la voluntad.
La vecindad es fuente de amistad.
La verdad a medias es mentira verdadera.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
La vergüenza, cuando sale ya no entra.
La vida del puerco, corta y gorda.
La vida es un soplo.
La vida mejora de hora en hora.
La vida no es senda de rosas.
La vida pende de un hilo.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
La viña del ruin, se poda en abril.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La viuda que se arregla, no duerme sola.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
La voz del culo no tiene remedio ni disimulo.
La voz que el culo emite no hay arrastre de sillas que la imite.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La zorra no se anda a grillos.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
La zorra vieja vuélvase bermeja.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Labrador lunero, no llena el granero.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Lágrimas con pan, pronto se secarán.
Lamiendo culos, a la cumbre subieron muchos.
Lana y no algodón, para el frío y el calor
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Las apariencias engañan.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Las buenas labores honran a los labradores.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Las cosas de palacio van despacio.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Las cuentas claras y el chocolate espeso.
Las desgracias no vienen solas.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Las flores son para los muertos.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Las mañanitas de abril son muy dulces de dormir, y las de mayo no tienen fin ni cabo
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.