1. Refranes con H

Habiendo don, tiene que haber dinero.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Habla poco y anda grave, y parecerá que sabes.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.
Hablando se entiende la gente.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Hablar a tontas y a locas.
Hablar con bestias es para molestias.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Hable bien el que sabe, y el que no, échese la llave.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Hace más el que quiere que el que puede.
Hacer bien nunca se pierde.
Hacer de tripas corazón.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo; y si junio es ruin, hasta el fin.
Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de junio.
Hasta el final nadie es dichoso.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Hasta la muerte, todo es vida.
Hasta la mujer más honesta, también le gusta la fiesta
Hasta morir, todo es vida.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles.
Hasta que el cuerpo aguante.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Hay más días que longanizas.
Hay más días que ollas.
Hay más refranes que panes.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Hay que arar con los bueyes que se tenga
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
Hay que cortar por lo sano.
Hay que dar el todo por el todo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana
Hay que predicar con el ejemplo.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Haz bien y no mires a quien.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Haz mil favores y deja de hacer uno, como si no hubieras hecho ninguno.
Hebra larga, costurera corta.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Hechos son amores y no buenas razones.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Hielo sobre lodo, agua sobre todo.
Hierba segada, buen sol espera.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Hija la primera, del padre entera.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Hijo no tenemos y nombre le ponemos.
Hijo solo, hijo bobo.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Hombre anciano, juicio sano.
Hombre apasionado no quiere ser aconsejado.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Hombre casado, burro domado
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Hombre dormido, ni del todo muerto, ni del todo vivo.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Hombre osado, bien afortunado.
Hombre prevenido vale por dos.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Hombre refranero, medido y certero
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Hombre viejo no necesita consejo.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Hoy domingo mañana fiesta, buena vida esta.
Hoy no se fía, mañana sí.
Hoy por ti, mañana por mí.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.