2. Refranes con E

El que avisa no es traidor.
El que bien huele, mal hiede.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
El que bien te quiere te hará llorar.
El que bien tiene y su mal escoge, que no se enoje.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que busca, encuentra.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
El que calla, otorga.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
El que canta y danza se agita y no avanza.
El que canta, sus males espanta.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
El que come solo, muere solo.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El que compra y miente en su bolso lo siente.
El que con lobos anda, a aullar enseña.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
El que con niños se acuesta, meado amanece.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El que corre menos, vuela.
El que corre mucho, se cae de panza y el que no corre no alcanza.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
El que da lo que tiene, a pedir se queda.
El que da lo suyo antes de la muerte, merece que le den con un canto en los dientes.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El que da porque le den, engañado debe ser.
El que da primero, da dos veces.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El que da, recibe.
El que de amigos carece es que no los merece.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
El que de joven come sardina, de viejo caga espina
EL que de joven no trabaja de viejo duerme en la paja.
El que de joven no trota, de viejo galopa.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El que dé rosas de comer al burro, cobrará con un rebuzno.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El que debajo de hoja se posa, dos veces se moja.
El que demonios da, diablos recibe.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que duerme en mayo que duerma todo el año.
El que en abril riega, en mayo siega.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El que es buen gallo, en cualquier gallinero canta.
El que es buen juez, por su casa empieza.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
El que es perico, donde quiera es verde y el que es “tonto” donde quiera pierde.
El que es un buen gallo, en cualquier corral canta.
El que escucha consejos, llega a viejo.
El que escucha, su mal oye.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
El que espera, desespera
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
El que está a las verdes, está a las maduras.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
El que esta bien y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
El que está en el lodo querría meter a otro.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El que está en pié, mire no caiga.
El que está y no está por su gusto, que se joda es justo.
El que fía o promete, en deuda se mete.
El que fía, o pierde o porfía
El que fía, salió a cobrar.
El que fue a Sevilla perdió la silla.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El que fuera se va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que guarda, halla.
El que ha de besar al perro en el culo no ha menester limpiarse mucho.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
El que ha naufragado, teme a la mar aun calmado.
El que ha sido cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien sabe.
El que ha tenido una mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que hambre tiene, en pan piensa.
El que hizo la ley, hizo la trampa.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
El que juega con fuego siempre sale quemado.
El que la hace, la paga.
El que la sigue la consigue.
El que las hace, las imagina.
El que las sabe, las tañe.
El que se casa por todo pasa.
El que lejos se va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que levanta demasiado la cabeza, no ve dónde pisa.
El que ley establece, guardarla debe.
El que llama a un abogado, es que ha matado o mucho ha robado.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
El que madruga, Dios lo ayuda.
El que mal anda, mal acaba.
El que mal vive, poco vive.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El que manda, manda.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
El que más come, menos come.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
El que más hace, menos alcanza.
El que más puede, más aprieta.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El que me hace mas bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que menos corre, vuela.
El que mucho abarca poco aprieta.
El que mucho corre, pronto para.
El que mucho duerme poco aprende.
El que mucho duerme, poco vive.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que mucho habla, mucho yerra.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que nace barrigón, buenas ganas que lo fajen.
El que nace para buey, hasta la yunta lame.
El que nace para maceta, no sale del corredor.
El que nace para mulo, del cielo le cae el arnés.
El que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.
El que nace postrero, llora primero.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
El que nada debe, nada teme.
El que nada sabe, de nada duda.
El que no agradece, al diablo se parece.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El que no cae, resbala.
El que no canea, calvea.
El que no coge consejos, no llega a viejo.
El que no cojea, renquea.
El que no corre, vuela.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
El que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones
El que no fuma ni bebe vino, el diablo le lleva por otro camino.
El que no llora, no mama.
El que no mira hacia adelante, atrás se queda.
El que no oye consejo no llega a viejo.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
El que no sabe, es como el que no ve.
El que no se arriesga, no pasa la mar.
El que no se consuela, es por que no quiere.
El que no se fía, no es de fiar.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
El que no te ama, burlando te difama.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
El que no tiene mujer, cada día la mata; mas quien la tiene, bien la guarda.
El que no tiene otra cosa, con su madre se acuesta.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El que paga mal, paga dos veces.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El que para mear tiene prisa, se acaba de mear en la camisa.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El que parte y reparte se queda con la mejor parte.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El que poco pide, poco merece.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame.
El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El que presta no mejora.
El que primero llega, ése la calza.
El que primero se levanta, primero se calza.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El que quiera celeste, que le cueste.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
El que quiera honra, que la gane.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
El que quiere baile, que pague músico.
El que quiere besar, busca la boca.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El que quita la ocasión, evita el ladrón.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El que ríe por ultimo ríe mejor.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El que rompe, paga.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
El que se casa, por todo pasa.
El que se convida, fácil es de hartar.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
El que se excusa, se acusa.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
El que se mete a redentor sale crucificado
El que se pica, ajos come.
El que se queja, sus males aleja.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
El que siembra vientos, recoge tempestades.
El que siembre y cría, tanto gana de noche como de día.
El que siendo servilleta llega a mantel, ¡Dios nos libre de el!.
El que sigue la caza, ése la mata.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El que temprano se levanta, un muerto lo espanta.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
El que tenga tienda, que la atienda, y si no, que la venda.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El que tiene boca, se equivoca.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
El que tiene capa, escapa.
El que tiene narices, no manda a oler.
El que tiene padre alcalde, seguro va al juicio.
El que tiene padrino, se bautiza.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree
El que tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.
El que tiene tienda, que la atienda.
El que todo lo quiere vender, pronto quiere acabar.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El que toma la zorra y la desuella ha de saber más que ella.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
El que tonto nace, tonto muere.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que tuvo y retuvo, guardó para la vejez.
El que va a cagar y no se pee, es como el que va a la escuela y no lee.
El que va a hacer mal, ya va medio herido, dice el refrán.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El que venga atrás que arree
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El queso es sano que da el avaro
El queso pesado, y el pan liviano.
El queso y el barbecho, de mayo sea hecho.
El relajo es dulce después del trabajo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
El saber no ocupa lugar.
El sabio no dice lo que sabe y el necio, no sabe lo que dice.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
El salario es de acuerdo con el trabajo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
El sol de enero, poco duradero
El sol de marzo pega con el mazo.
El sol de marzo temprano, es muy bueno para los campos.
El sol de marzo temprano, es para el campo muy sano.
El sol sale para justos y pecadores.
El sordo no oye, pero compone
El sueño y la muerte hermanos parecen.
El sueño y la muerte, próximos parientes.
El sueño, es alimento de los pobres.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
El tiempo aclara las cosas.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
El tiempo es oro.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
El toro y el gallo en el mes de mayo.
El toro y el melón, como salen son.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
El trabajo cazurro, sólo es para los burros.
El trabajo del lino no es fino.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
El trabajo ennoblece.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El trabajo mata al asno pero no mata al amo.
El trabajo por la mañana vale oro.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
El tronco de enero, no le pongas en el húmero
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El vago trabaja doble.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
El valiente vive, hasta que el cobarde quiere.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El vicio, saca la casa de quicio.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El viejo que se casa, mal lo pasa.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El vino casi es pan.
El vino comerlo, y no beberlo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El vino malo es mejor que el agua buena.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
El vino no tiene vergüenza.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El vino puro dirá quién es cada uno.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El vino y la verdad, sin aguar.
El vino, abre el camino.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El yerro encelado, medio perdonado.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.