2. Refranes con D

Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta. Mario sardina
Dios aprieta, pero no ahoga.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Dios castiga, y no da voces.
Dios consiente, pero no siempre. Mario sardina
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Dios da bragas a quien no tiene culo. Mario sardina
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Dios da pañuelo, a quien no tiene mocos.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Dios le da legañas, al que no tiene pestañas.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Dios le da pan al que no tiene dientes.
Dios los cría y ellos se juntan.
Dios me dé contienda, con quien me entienda.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Dios mío: ¡quítame lo pobre! que lo feo se me quita con dinero.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Dios tarda pero no olvida.
Disfruta, come y bebe: que la vida es breve.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Dolor de viuda, bien poco dura. Mario sardina
Domingo, domingo, día de pingo.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Donde ajos ha, vino habrá.
Donde aprietan, no chorrea.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Donde entra beber, sale saber.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Donde fueres, haz lo que vieres.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Donde hay amor, hay dolor.
Donde hay amor, no hay temor.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Donde hay confianza, da asco.
Donde hay gana, hay maña.
Donde hay hambre, no hay pan duro.
Donde hay patrón, no manda marinero.
Donde hay pelo hay alegría.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Donde hubo pan migajas quedan.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Donde las dan, las toman, y callar es bueno.
Donde manda capitán, no gobierna marinero.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Donde no hay cabeza, todo se vuelve rabo.
Donde no hay celos no hay amor.
Donde no hay harina, todo es mohína.
Donde no hay pan, se va, hasta el can.
Donde no hay regla se pone ella.
Donde no manda capitán, no manda marinero.
Donde pongo el ojo, pongo la bala.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Donde se pace, que no donde se nace.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Donde uno piensa, otro sueña.
Donde yeguas hay, potros nacen.
Dos bueyes machos, no viven en una misma cueva.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Dos es compañía, tres multitud.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Dos no discuten si uno no quiere.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Dos que duermen en el mismo colchón, son de la misma condición. Mario sardina
Dura el nombre más que el hombre.