Oración camino de la vida eterna
Ninguna mañana sin una oración fervorosa. Ningún trabajo sin buena intención. Ninguna alegría sin una mirada de agradecimiento a Dios. Ningún sufrimiento sin un acto de sumisión a la voluntad de Dios. Ninguna reunión sin el recuerdo de la presencia de Dios. Ninguna ofensa sufrida sin un perdón indulgente. Ninguna culpa sin arrepentimiento. Ninguna falta Continuar leyendo

