Mendigo:

-Si damos limosna a alguien presagia desilusiones y desengaños.

-Si vemos a un mendigo sin darle nada nos advierte contra la posibilidad de que suframos pérdidas económicas.

-Si el mendigo lo somos nosotros nos anuncia que estamos entrando en un período de dificultades, problemas y mucho trabajo, del que probablemente solo saquemos para ir tirando.