¿Estrés laboral? Cuenta hasta 10 y relájate

Si tienes dolor de cabeza, boca seca, confusión, duermes en exceso o tienes insomnio, te encuentras cansada y fatigada, estás agresiva o irritable, sientes tensión muscular e indigestión… el estrés te está afectando. Si convives diariamente con el estrés tienes que ponerle remedio ya o acabarás no sólo histérica y envejecida, sino con muchas posibilidades de padecer una enfermedad grave. Te proponemos una fórmula eficaz para conseguirlo: cambios en tus hábitos de vida + ejercicio físico y terapia alternativa + ocio y tiempo libre. Escoge una de las soluciones que te proponemos a continuación (o varias) y combínala con algo de ejercicio.

El ejercicio, lo más eficaz contra el estrés: la práctica regular de ejercicio físico es más que eficaz contra el estrés, es un hábito que lo reduce, mantiene a raya los factores que lo causan y disminuye sus consecuencias negativas.

Mientras más grande sea el grado de estrés, más se notarán los efectos de la actividad física, sobre todo cuando se practique al aire libre. Su eficacia es tan importante como la de los ansiolíticos o la psicoterapia, con la diferencia de que es más barato y no nos estamos medicando. Además, al revés que las pastillas, no crea dependencia. Cualquier actividad física vale: nadar, pasear, montar en bici, yoga, tai chi, tenis, bailes de salón…

Musicoterapia, el poder del sonido: esta terapia utiliza la influencia de los elementos de la música para controlar el estrés. Puedes aplicarla tú misma en casa escuchando tumbada y con los ojos cerrados música clásica, new age o música con sonidos de la naturaleza especial para relajación.

Aromaterapia, olores que relajan: la aromaterapia utiliza aceites esenciales que se extraen de plantas, flores y frutos (eucalipto, lavanda, etc.) que tienen propiedades relajantes, revitalizantes o tonificantes.

Hidroterapia, el agua que cura: hidromasaje, baños de burbujas, sauna, algoterapia, baño turco, aplicaciones a presión… los balnearios y spas cuentan con tratamientos a base de agua y masajes para combatir el estrés de una forma natural y muy placentera. Toda una cura de relajación y belleza. Escápate un fin de semana y volverás nueva.

Medita cada día: la meditación es una excelente opción para recuperar la vitalidad y la serenidad. No hace falta hacerse budista para disfrutar de sus beneficios, puedes hacerlo tú sola en casa: siéntate sobre un cojín, cruza las piernas, concéntrate en la postura y la respiración y medita unos minutos. Un ejercicio simple y fácil.

Date un masaje: el masaje consigue liberar las tensiones acumuladas, eliminando también la ansiedad y la angustia que suele aparecer con el estrés. El masaje más tradicional es el quiromasaje, pero existen otros tipos, como el shiatsu, el masaje tradicional japonés, que trabaja sobre los puntos de acupuntura. Si no tienes tiempo ni dinero para ir al masajista opta por un aparato de masaje y utilízalo en casa.

Drenaje linfático: ayuda a adelgazar y a combatir la celulitis a la vez que supone una excelente terapia antiestrés. Consiste en un masaje muy suave y rítmico realizado con manos y dedos por todo el cuerpo, realizando la mínima presión sobre la piel. Al finalizar la sesión la piel se queda pálida y relajada. Una vez a la semana, te ayudará a descargar tensiones.

Un consejo: si sufres estrés, recurre a tu familia y amigos. El apoyo de la familia, amigos o compañeros de trabajo, puede ayudarte a visualizar mejor la realidad y ofrecerte los recursos que necesitas para superar el estrés.

Terra España

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