El arte de terminar una relación
Una de las cosas más que pueden resultar lo bastante complejas y aburridas es la de terminar una relación. Cuando dices “tenemos que hablar”, es como concretar una cita con tu sepulturero o sacar a pasear a un anciano que no conoces. Es algo que simplemente no quieres hacer. Hay en juego muchos sentimientos, quizás meses o años de una relación que ya no funciona, no quieres herir a nadie, también quizá temes un poco la reacción de ella, aún no sabes cómo reaccionarás con lo que ella te diga.
Asegúrate de que quieres terminar: Sospecha si has tomado tu decisión en un estado de rabia. Si estás furioso por algo que ella dijo o hizo espera a calmarte, si cuando estás calmado observas que lo que hizo o dijo hace parte de un patrón de inmadurez o irrespeto que te hace sentir mal contigo mismo, entonces quizá terminar es una buena decisión.
Se firme: Si has decidido terminar, dilo sin titubeos y explica tus razones. No caigas en el juego de que si te lo ruegan o te da pena vuelves con esa persona; pues a la semana sentirás que te equivocaste al esquivar tus verdaderos sentimientos.
Escoge un buen momento: No escojas un mal momento por favor, no termines con ella el día de su cumpleaños, el día de los enamorados, cuando cumplan meses o años de relación, cuando ella esté enferma, cuando sus padres tengan problemas. Solo dilo en un día normal, y si ella te cuenta algo trágico antes de empezar, piensa antes de soltarle la bomba.
Concéntrate: Antes de “tener que hablar”, clarifica y despeja tu mente. Piensa que no tienes que estar con esta persona para siempre, tienes el resto de tu vida para volver a empezar, escribe si es necesario las razones que llevan a tu decisión y tenlas muy en claro cuando expongas tus argumentos con ella.
Visualiza en tu mente la escena: Imagina que estás hablando con ella, y visualiza las posibles respuestas, contraargumentos y réplicas que ella puede hacer. No está de sobra que prepares lo que dirás en cada posible escenario. Podrás decir que es un poco calculador el asunto, pero he aprendido que quien no planea no sabe predecir o prever posibles formas de hacer mejor las cosas.
No dejes que la cosa siga y siga: Ya no hay nada en tu corazón o estás herido, no hay nada más que hacer. Si la cosa se vuelve destructiva termina el asunto. Cuando estés hablando con ella y ya hayas terminado, busca algún tipo de excusa y dile que te vas. Después de la charla, déjala ir de ti. No es fácil… muchas veces querrás retroceder.
Sin duda terminar una relación no es fácil, pero el asunto mejora si tienes clara y despejada la mente y conoces tus sentimientos y los motivos que te llevan a decidir.
Fuentes: naxoseduccion.blogspot.com / terra.com