Datos clave acerca de la obesidad
Existen diferentes creencias en la población en relación a alimentación que carecen de fundamento y tienden no sólo a confundir sino también a perder esfuerzos y postergar el diagnóstico y tratamiento en manos de un real especialista. A continuación se presentan una lista de mitos y verdades acerca de la obesidad.
Mito: La obesidad es causada de manera exclusiva porque los pacientes comen demasiado.
Realidad: La obesidad tiene causas genéticas y ambientales. De hecho, la tercera parte del riesgo está determinada genéticamente.
Mito: La obesidad es curable.
Realidad: Se trata de una condición crónica, que constituye una tendencia del individuo. Es manejable, pero las medidas instauradas deben ser mantenidas a muy largo plazo.
Mito: La obesidad es una enfermedad de la glándula tiroides.
Realidad: solamente una minoría de personas obesas tienen algún trastorno de la tiroides. Sin embargo, la deficiencia tiroidea, cuando existe, es un factor contribuyente, más que la causa, de la obesidad.
Mito: Los nuevos fármacos para obesidad pueden ser adquiridos libremente y no conllevan ningún riesgo.
Realidad: Todos los fármacos para reducir peso deben ser formulados por un médico experto, o de lo contrario podrían ocasionar consecuencias inadvertidas para la salud.
Mito: Niño obeso = niño sano.
Realidad: Muchos de los problemas generados por la obesidad comienzan en la niñez y es por ello que es necesario prevenirla, o bien tratarla de forma adecuada, desde la niñez.
Mito: Si una persona obesa no consume azúcar, jamás desarrolla diabetes.
Realidad: Mientras haya sobrepeso, el riesgo de diabetes tipo 2 existe. Además, no sólo lo que es dulce contiene azúcar.
Mito: Productos diet y light
Realidad: no existen legalmente por lo que no están definidos con exactitud. Lo anterior significa que cualquier producto puede atribuirse cualidades dietéticas que no tienen, por lo que debemos leer la rotulación de los alimentos y en caso de dudas consultar, ya que existe mucha publicidad engañosa al respecto.
Mito: El ejercicio es, por sí solo, suficiente para reducir peso.
Realidad: Es necesario combinarlo con dieta y cambios de conducta. Su principal efecto es ayudar a mantener el peso, y reducir el riesgo de diabetes.
Mito: Las mejores dietas son las que se basan en un sólo tipo de alimento, por ejemplo proteína, o grasa, o verdura o fruta.
Realidad: Lo mejor es adaptar el régimen de alimentación a las condiciones de vida de la persona, de modo que pueda ser mantenido en el futuro.
Mito: Los edulcorantes producen cáncer
Realidad: No existen estudios serios que demuestren que los edulcorantes en dosis recomendadas presenten riesgo de cáncer en humanos.
Mito: Dieta de las estrellas
Realidad: Contiene diversos errores como la eliminación de hidratos de carbono, o el consumo libre de sustancias con alto nivel de grasa. Puede provocar trastornos depresivos o alimentarios como bulimia o anorexia. No debe hacerse por los riesgos que presenta, entre los que también se cuenta el efecto rebote.
Fuentes: mujerglobal.com / obesidadnutricion.cl