Por que siempre hay algo nuevo que aprender

Competencias profesionales: La iniciativa y el trabajo en equipo

Cuando seleccionamos a un candidato/a para una posición, los profesionales de recursos humanos no valoramos únicamente sus cualidades potenciales en abstracto. Nos cercioramos de sus competencias profesionales, basándonos en lo que le ha aportado su experiencia anterior.

Es importante porque ésta puede indicarnos cómo interactúa la persona con la empresa, entendida ésta en su sentido más amplio. Esto nos ayudará a definir más certeramente su perfil profesional y su posible adaptación a un nuevo puesto.

Si fuera una selección para un primer empleo, atenderíamos a aspectos de su personalidad y su etapa de formación.

En este terreno, dos de las competencias profesionales más valoradas por la empresa son la “iniciativa” y la “capacidad de trabajo en equipo”.

La iniciativa

Todos sabemos que existen distintos tipos de trabajadores. Y alguien puede pensar que en determinados puestos con cumplir escrupulosamente las tareas asignadas por el superior es suficiente. Sin embargo, como hemos dicho, la iniciativa, la capacidad para intentar mejorar las cosas, distingue en muchos casos a un buen trabajador de la persona idónea para desempeñar un puesto de trabajo.

Al margen de una sana ambición personal, la suma de iniciativas es la que genera la energía para el progreso de la empresa. Algo de lo que ésta es muy consciente. Por tanto debemos de fomentarla y saberla transmitir, entendiéndola, eso sí, como una actitud, no sólo como una cualidad innata.

Como casi siempre, también en este caso en la medida está la virtud, pero el peligro está en carecer de iniciativa porque puede llevarnos a la desmotivación, y, lo que es peor, a la posible falta de integración en la empresa. Aportar ideas nuevas y tener afán de superación, sin embargo pueden favorecer nuestra promoción.

Capacidad de trabajo en equipo

Es un valor clave. De un exceso de individualismo pueden deducirse un cierto grado de desconfianza hacia los futuros compañeros, obstinación en las acciones y, en definitiva falta de cultura de empresa, por tanto, de difícil adaptación en entornos distintos.

El trabajo en equipo sin embargo amplía la perspectiva. Ayudará a despejar “los árboles que no dejan ver el bosque”. Y, por otro lado, favorece la complementariedad: tal vez pueda haber especialistas para las distintas fases de un proyecto. El hecho es que todos se forman conjuntamente, aprenden de otros. Además se fomenta la empatía y sin duda refuerza la filosofía de la empresa.

El seleccionador/a evaluará el grado de iniciativa y de capacidad para trabajar en equipo a través de distintas preguntas. Estas son algunas de las que se pueden plantear:

Iniciativa: ¿Puede relatarme alguna circunstancia específica en su trabajo o vida personal en la que pudo intervenir para su desarrollo o mejora? O bien ¿Cuándo le asignan un proyecto, cómo plantea su desarrollo?.

Capacidad de trabajo en equipo: ¿Le gusta trabajar solo o prefiere trabajar con otras personas? O bien ¿Cómo piensa que debe ser organizado el trabajo en equipo?

Para cualquier consulta sobre nuestros servicios de asesoramiento profesional, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Nuestro trabajo se basa en la personalización y en su adaptación a las necesidades específicas de cada uno de nuestros clientes.

Autor: Erika Escamez
Fuente: www.infojobs.net